Los pensamientos que se vuelven obsesivos; la tristeza que no se va; la depresión, todo esto necesita de la fuerza y el equilibrio del primer chakra. Es así que se dice que una persona estancada en un hábito, o extremadamente rígida que no permite nuevas ideas, personas o sentimientos en su vida, tendrá sus funciones de eliminación también rígidas. Y cuando una persona no sabe disfrutar experiencias, asimilarlas, deja que todo pase sin obtener “nutrientes” se dice que sus funciones son flojas.
En su mejor uso, el chakra raíz o Muladhara, proporciona pureza, seguridad y universalidad. Los problemas surgen cuando existe un enfoque de la conciencia sin la conexión y la sincronización con los otros chakras. Entonces, sus funciones se exageran,la eliminación y la falta de niveles apropiados de apego se aceleran ocasionando inseguridad.
Cuando el primer chakra está funcionando perfectamente y está bien integrado con los demás chakras eres seguro, estable, firme, leal e implacable en un sentido positivo. Muestras gran resistencia en situaciones no ideales y tienes un sentido de autosuficiencia.Sientes que tienes una base y no te molesta la sensación de una carencia emocional a la deriva. Con el primer chakra fuerte, la confianza es automática.
A su vez, el chakra raíz también se asocia con el sentido del olfato. Entonces si las toxinas se retienen en el cuerpo, este comienza a emanar un olor desagradable. Si en este momento el chakra raíz se encuentra en equilibrio y funciona bien, tu cuerpo tiene un olor agradable.
El sentido del olfato también está vinculado con la supervivencia. No solo te puede informar acerca de una enfermedad, también te puede hacer saber que tanto cambia una persona o que tanto permanece igual. Se ha encontrado que muchos patrones para crear lazos sexuales y la capacidad para ser monógamo están influenciados fuertemente por el olfato y la adecuada liberación de hormonas durante el acto sexual y otras formas de estimulación.