Los tres chakras inferiores contienen la capacidad de cultivar la destreza sobre los impulsos. Cuando se equilibra y se abre el cuarto chakra Anahata, llegas al verdadero primer nivel de la conciencia autorreflexiva, donde puedes verte a ti mismo a través de los ojos de los otros y entiendes que los demás son tan importantes como tú. En los primeros tres chakras estás regido por el “yo”, en el cuarto empiezas a tener sentido de “nosotros”. Cuando tienes dominio sobre tus pasiones, desde los tres primeros chakras, puedes dirigir esas pasiones hacia los otros. Sientes compasión. (“com” es lo mismo que “con”, “con-pasión”.)
Cuando se abre el chakra del corazón Anahata, se transforma tu relación con todos tus sentimientos, sabes cuáles son y puedes dirigirlos. Casi todos pueden amar y sentir fuertes impulsos y pasiones unos por otros, pero actuar desde el cuarto chakra es dar forma a la pasión para cumplir con los compromisos y obligaciones del amor, entregarse a todo amor como se entrega una madre al bien de su hijo(a).
Cuando el cuarto chakra funciona bien, actúa como un sistema inmune, te advierte cuando algo es extraño y necesita ser examinado antes de aceptarlo, sabe cuando algo tiene afinidad contigo, con tu organismo, y puede entrar en tu cuerpo. Sabes cómo, cuándo y cuánto dejar entrar a alguien a tu vida, cómo armonizar todas tus relaciones.
El elemento asociado a este chakra es el aire. Podemos decir que la relación de la persona con el aire refleja su relación al amor. Las personas que tienen asma, enfisema reflejan su nivel de decisión y de capacidad a dar y recibir el amor. Las personas cuyo timo no funcionan bien que tiene una incidencia sobre su sistema inmunitario tienen una manera de ser que los separan de aquéllos que aman. Los problemas cardíacos, circulatorios e inmunitarios proceden de una tensión en lo chakra verde y de la percepción de una persona tiene el tema del amor y su flujo.